No, no me voy a poner filosófico o existencialista. No he tenido una epifanía y hoy más que nunca las palabras me saben a mierda.
Hoy me he dado cuenta de que somos gilipollas. Pero no todos, sólo algunos y espero que por nuestro bien seamos mayoría (no, no lo he escrito mal).
Según la visión teísta de cualquier religión, Dios nos creó a su bla bla bla: que si mandamientos, que si vive así o asá... Y al final, se saca su divino miembro y nos baña con su "libre albedrío": hala, ahí os quedáis. Haced lo que os salga de la minga y dejadme en paz...
Menuda obra de mierda has hecho, macho. Y permíteme que peque de soberbia y te diga que eres un puto chapucero. Molabas cuando eras el Dios vengativo y todopoderoso; aquella imagen de Zeus cabreado metiéndote un rayo por el culo: Ese es el dios que molaba.
¿Y ahora?
Ahora haced lo que os salga de la minga, por mí que os peten.
Qué grande eres... Pero no puedo culparle. No se le daban las manualidades y ya, Adán y Eva no le salieron bien. Pero oye, no iba a hacer otra vez todo, al fin y al cabo no tenía a nadie al lado que le dijera aquello de que "la práctica hace la perfección". Y nos dejó a nuestra bola. Y la que ha liado. Pero no puedo culparle, es como si castigase a mi hijo porque su primer muñeco de plastilina le salió cabezón y no respeta la proporción áurea... No, la culpa la tengo yo. Yo y el resto de gilipollas que, como yo, respetan las normas de convivencia, sociales, de tráfico...
Gracias a nosotros la sociedad se ha ido a la mierda porque hemos permitido que surjan los "Melasudistas", esa especie de engendros que hacen lo que les sale de la minga tal y como Dios dijo.
Hoy me he sentido completamente gilipollas parado en un semáforo. Bueno, yo y otro conductor gilipollas parado detrás.
Hacíamos el gilipollas parados en el semáforo, esperando a que se pusiera en verde, mientras cinco coches y una moto se pasaban por el puñetero forro de los cojones la norma aquella de "Rojo, pare". Tan gilipollas nos sentimos que ambos, sin establecer contacto alguno, comenzamos a aplaudir simultáneamente. Aplaudíamos nuestra gilipollez.
¿Y ahora qué hago? Ya es tarde para que la gente reflexione y sea consciente de que vive rodeado de individuos. Que se establecen unas normas de convivencia para que podamos coexistir en armonía... Vive y deja vivir... (pero la versión de los Guns N' Roses)
No, la culpa es mía y de los gilipollas que como yo pensamos en que es bonito respetarnos mutuamente. Por eso creo que Dios es un puto descuidado, un niñato que se aburría y decidió hacer un experimento. Se aburrió y nos dejó a nuestra suerte.
Lo peor es que sé que existe un límite. Sé que un día, a algún gilipollas se le cruzarán los cables y pillará a algún "Melasudista" y hará alguna barbaridad. O pillará a muchos "Melasudistas" y hará una gran barbaridad. Y lo peor de todo es que no será en nombre de ningún Dios, ni ninguna religión. Será porque, simplemente, estaba hasta los cojones... O puede que ya haya sucedido.
Y sé que el título es pretencioso: para que Dios nos odie, debió habernos querido alguna vez.
jueves, 24 de marzo de 2016
martes, 8 de marzo de 2016
La culpa es de sus padres, que las visten como putas y tu opinión me importa una mierda.
Vale, me he pasado tres pueblos pero probablemente he captado tu atención. Antes de condenarme a la hoguera por hereje, deja al menos que me explique.Este es un doble post, trata de dos cosas: la primera es la responsabilidad que tenemos los padres en vigilar y supervisar (no hablo de control sino de conocimiento) lo que consumen nuestros hijos, por televisión, cine, Internet... Y la segunda es la violación coercitiva a la que nos vemos sometidos cada vez que entramos en nuestras redes sociales. Este es un país libre. Con más libertades que en América (tierra de las libertades). Aquí podemos opinar de todo, tengamos o no idea de ello (con o sin carné de Mensa). Y la triste realidad es que las redes sociales hacen la función de ese "colega" que siempre estaba ahí para escuchar nuestras mierdas, cerrando con un lacónico "Sí, tío". Vivimos con la sensación de que nadie nos escucha, de que nadie valora nuestra opinión... Y llega nuestro colega Facebook que siempre está ahí, dispuesto a escuchar nuestras mierdas y lanzarlas a los cuatro vientos. Estamos creciendo en la sociedad del desamparo individualista y mucha culpa de ello la tienen los padres (taraaaa mira con qué arte hilo los dos temas). Ya nuestros padres comenzaron a dejarnos frente a la tele (mucho más inofensiva que ahora, tengo que reconocer) y comenzamos a ser generaciones de tarados emocionales.
Unos más que otros y yo más que muchos.
Ahora tenemos la convicción de que lo que tenemos que decir es super importante y debe ser escuchado; cuando la triste realidad es que no es más que una réplica de un terremoto que ocurrió hace siete microsegundos. Volcamos nuestra indignación en las redes, estamos en contra de todo y de todos. Los que no piensan como tú, son tus enemigos. Lo más gracioso es que redes como Facebook te dan la sensación de "falsa mayoría". Vives creyendo que la gente que te rodea piensa como tú, que tus ideas son las correctas porque son las de la mayoría. Y así todo, te sigues preguntando ¿Por qué sigue ganando el PP? Muy simple, porque tu colega Facebook sólo te dice lo que quieres oír, porque él sólo piensa en tu bienestar. Quiere que seas feliz, por eso te rodea de bichos raros como tú para que no te sientas mal.
Hoy se volvió a desarrollar un episodio similar (en forma) al de los titiriteros de Alkaeta. Wismichu (un youtuber que no conocía hasta hoy, porque básicamente la mayoría me parecen gi INTERRUMPIMOS LA EMISIÓN DE ESTE BLOG PARA PONER UN POCO DE MÚSICA RELAJANTE
Como iba diciendo, este chaval actuó con un ¿espectáculo? o monólogo que tuvo gran éxito en la venta de entradas al módico precio de 15 euros. La chiquillada de entre 12 y 15 años petó el teatro pero, resulta que unos incautos padres; a diferencia de los que dejaron a los retoños en la puerta del teatro y se fueron a por unos cafés, entraron con sus pipiolos a ver dicho ¿espectáculo?.
La que se ha liado. Parece que este chaval en su espectáculo hace "apología de la pederastia" (que lo dijo una madre afectada por la radio hoy) e "incitación al abuso de menores"...
Pero vamos a ver ¿Es que en este puto país nadie sabe qué es lo que ven sus hijos? Pues mira, en América a los menores de 18 no los dejan entrar a ver Deadpool (Vale que ven un pezón y queman Arizona, pero ese es otro post).
En fin, que este es un post de desahogo, no de reflexión. Que todos tenemos opinión y queremos que se vea. Pero también tenemos culo e ir enseñándoselo a todo el mundo es de mal gusto (y delito en algunas situaciones).
Al fin y al cabo, la culpa es de mis padres que me vestían como una puta.
viernes, 15 de enero de 2016
Como las lentejas...
El término postureo es un neologismo acuñado recientemente y
usado especialmente en el contexto de la redes sociales y las nuevas
tecnologías, para expresar formas de comportamiento y de pose, más por
imagen o por las apariencias que por una verdadera motivación. No tiene
todavía registro en los diccionarios.
Sí, sí, sí... Que hace demasiado tiempo que no escribo aquí; que si ocupado, que si curro, que si... Creo que llevaba tiempo sin nada que me inquietara, pero este enero de 2016 está siendo especialmente nefasto, sobre todo si eres famoso y tienes 69 años.
Arrancaba el año con la buena expectativa de continuar como el 2015, salvo por el Juego de Tronos en el Gobierno (el Gran Hermano público costeado por nuestros minúsculos bolsillos), cuando me levanto con una noticia que me tumba: el fallecimiento de David Bowie. Los pormenores ya los sabemos, pero el meollo del asunto es el siguiente: me siento apenado por la muerte de este artista al cual he seguido, admirado y respetado desde hace muchos años. Expreso mi tristeza en mi facebook ¿Por qué? Supongo que del mismo modo que se lo contaría a un amigo lo hago en mi circulo social-virtual. Mi muro se llena de fotos, canciones, vídeos... Todos sienten la pérdida de este gran artista.
Ayer nos asalta el fallecimiento de otro artista: Alan Rickman. Y el sentimiento es el mismo. El proceder es el mismo y el efecto es el mismo.
Ahora es cuando pensáis "ahora va a decir que lo de la peña es postureo y que el, como fan, expresa un sentimiento auténtico".
Pues no. Me la sopla lo que piense cada uno, lo que posturee, finja o frunja. Me la pela, en serio. No va de eso. Es lo contrario.
Es esa gente que parece que es poseedora de la verdad absoluta, del poder moral de juzgar, de la sabiduría universal que los hace flotar por encima del resto. Esas personas a las que coges en un renuncio cuando quieren expresar el mismo sentimiento que el resto y no pueden hacerlo sin decir "lo de otros es postureo pero lo mío es de verdad".
Me duele ver como hay personas que se creen con la capacidad de juzgar los actos de otros. Esto de las redes sociales es una mierda, pero es una ventana donde cada uno puede gritar lo que quiera. Como expresión. Es como si cada uno tuviese una galería de arte propia, donde colgar sus formas de expresión y el resto pudiese visitarlas de manera gratuita. Nadie te obliga a que te guste el "arte" de otros. Nadie te obliga a visitar las galerías de "arte" de otros. Nadie te obliga a criticar el "arte" de otros. Ni siquiera estás obligado a manifestar que no te gusta el "arte" de otros.
Tus sentimientos no están por encima de otros, ni tu moral. Ni siquiera tu ego está preparado para recibir malas palabras sobre tu "arte" así que no expongas con tanta ligereza lo que "es" el "arte" de otros.
Es triste que se haya normalizado el hablar mal de todo. Lo ideal sería que si no hay nada bueno que decir, no se diga nada. Si nadie hablara mal, si nadie criticara ni comentara de manera negativa, no existiría MHYV, GH, Sálvame... Podríamos convivir en armonía siendo positivos y eso nos enseñaría a aceptar un comentario negativo como algo constructivo. La ofensa carecería de efecto (porque imbéciles haberlos hay los) y aprenderíamos a ver el lado bueno de las cosas.
Pero desgraciadamente nos hemos instalado en la desidia, el desencanto y la apatía. Lo único que nos hace sentir mejor es ver que otros están peor.
Yo así paso de vivir.
No quiero gente negativa a mi alrededor. Quiero personas que disfruten de la vida y que afronten con una sonrisa cualquier reto. Que la vida les lance mierda pero sean capaces de gritar desafiantes "¿Eso es todo lo que tienes?"
Esa gente que si no tiene nada bueno que decir, no dice nada. Gente que construye. Y mira hacia el frente.
Es muy sencillo, con el "arte" de otros habría que hacer como con las lentejas.
P.D. Y lo bonito que es tener el muro petado de Arte de Bowie y no de miserias y mierdas varias de este mundo...
domingo, 8 de junio de 2014
No se puede.
![]() |
| Egoism by marian kamensky |
Si, egoísmo. Mostrado en todas las escalas diferentes: Desde el egoísmo más pequeñito e insignificante hasta las más aberrantes muestras de voracidad.
Nos importa una mierda el prójimo y el que se golpee el pecho negando, que haga examen de conciencia.
Aparcamos donde nos place y conviene sin importar si molestamos, entorpecemos la visión. Cruzamos la calle por donde nos sale de la alcaparra porque por ahí nos queda más cerca. Nos colamos, intentamos engañar (ah, la picaresca esa tan nuestra). No queremos pagar pero queremos nuestros beneficios. Exigimos pero no nos movemos. Gritamos y pataleamos, pero no renunciamos a nada.
Eso es egoísmo, puro y duro. Y por eso se nos pasan por la piedra una y otra vez. Por eso no se puede y no podremos hasta que no arreglemos al hombre. Entonces arreglaremos el mundo.
P.D.
Cuando escuchamos horribles historias de un señor que un día cogió un escopeta y se lió a tiros con todo dios, reflexiona. ¿Estaba loco o estaba harto? LA conclusión es que, tal y como está el patio, no me sorprende.
viernes, 6 de junio de 2014
Yo también lo dejé... (Le pasó a un amigo)
Llevábamos años sin vernos y me sorprendió recibir su mensaje. Me invitaba a un café (el que me conozca sabe que nunca me niego a un café gratis) para ponernos al día.
Quedamos en una cafetería céntrica y mientras ocupaba una mesa junto a la ventana le vi llegar en su moto. Abrazos y sonrisas.
-Cómo pasa el tiempo...
-Si, cada vez estás más calvo - me suelta.
-Tú sin embargo sigues igual de gilipollas.
Nos reímos. Pasamos del café y banalidades a una cerveza por los viejos tiempos. Se le veía cansado y ojeroso, pero feliz. Me contó que había dejado su trabajo. ¡Lo había dejado! ¡Voluntariamente! Tal y como están las cosas, como anda el país y él deja el trabajo... Siempre fue un "cabraloca".
La segunda cerveza empezó con un sabor amargo. "Enfermé", me dijo.
-Se me estaba a pudriendo el alma y ya no soportaba hacer mi trabajo. Estuve a punto, un día en el que perdí los papeles, de partirle la cara mi jefe. No aguantaba más. Me estaba muriendo por dentro. No dormía, no era capaz de tener un pensamiento positivo y amargaba a todo el que estaba a mi alrededor.
Otra cerveza más.
Le encantaba su trabajo. Era reportero. Iba con su cámara a todas partes. Nunca vi a un tío tan feliz de observar la vida a través de un visor. Le gustaba contar historias. Tenía el ideal de que la verdad tenía que ser mostrada, que su búsqueda debía motivarnos a todos. No podíamos conformarnos con una versión, busca, contrasta y ten tu opinión. Su pasión era desbordante y contagiaba a todos.
-Pero es el precio del soldado, ignorar los motivos del que da las órdenes y cumplirlas. comencé a ver mi cruda realidad, esa que tanto tiempo evité. Era un peón al servicio de los intereses y ninguno de esos intereses era contar la verdad. Sólo podía contar lo que les interesaba, sólo podía mostrar lo que ellos querían. La verdad tenía que ser contada a su manera.
-¿La manera, de quién?
-Del que paga.
Rechacé una cuarta birra. A mi edad tres cañas ya empiezan a nublar el sentido.
-Llegaron incluso a evitar que sacara un reportaje en el que estaba implicado uno de los clientes y podríamos perderlo. No importaba que más de veinte familias estuvieran afectadas por aquel asunto. Sólo importaba "El Cliente". Mi estado fue a peor. No dormía, sufría ataques de ansiedad... Sin mencionar que "El Cliente" paga cuando le place y nosotros seguímos chupándosela...
-¿Y qué hiciste?
-Lo único que podía hacer. Lo dejé.
-¿Así, sin más?
-Si. Se que puede sonar cobarde. Intenté luchar contra el sistema pero era una batalla en la que me vi sólo. Me golpeé contra una pared demasiado dura y allí me quedé. Tirado en medio de ninguna parte sin que mis compañeros "marines" me rescataran, como en las pelis. Me quedé solo.
Siguió un largo silencio mientras removía la espumilla de la cerveza. Nunca me imaginé que pudiera perder una batalla. Siempre fue un líder, con energía, no había asunto que se le resistiera.
-No te engañes. Como en las películas, el héroe perdido tiene una epifanía. Tuve mi "Deus ex machina". La lucha contra el titán me dejó abatido, pero abatido es un poco más vivo que muerto. Cuando caes de esa manera duele, créeme, es un sufrimiento horrible. Quedas en el suelo, impotente, sin fuerzas. Allí, con las heridas abiertas regando la tierra con mi sangre, tuve una revelación.
-¿Que?- pregunté excitado.
-Pensé -y se acercó un poco más - Que le den por culo a todos.
-¿Qué?
-Eso, a todos. Por el culo. El que quiera saber la verdad que la busque. Ahora yo busco mi verdad, para mi.
-Pero...
-¿Sabes a qué me dedico ahora?
-Ehm... No - estaba desconcertado.
-Ahora cuento historias, si. Cuento historias, invento mundos, personas buenas, malas, guapas, feas. Cuento grandes mentiras pero el que las lee llega a un acuerdo tácito conmigo y sabe que es mentira, pero se deja engañar. Pero al mismo tiempo, deslizo pequeñas verdades. Son como nanobots que se cuelan en su torrente sanguíneo y que, poco a poco, llegan al cerebro gestando ideas en sus mentes. Si consigo que una sola persona de las que leen lo que escribo reflexione, entonces habré ganado la guerra. La guerra contra la mentira y la manipulación. Esa guerra, amigo, no se gana en el campo de batalla. Hay que jugar sucio y atacar con escaramuzas, siendo rápido y certero. Atacando los objetivos de uno en uno. Es lento, pero llegará un día en que mi ejército tendrá miles, millones de soldados que sabrán ver y transmitir la verdad. Ese día dejaremos de ser esclavos. Yo pago.
Sacó un billete y lo dejó sobre la mesa. Cogió el casco y se puso la chaqueta. Yo pensaba en lo que me acaba de decir. El arranque de su moto me devolvió al mundo de los conscientes y tuve tiempo de ver cómo se alejaba levantando su mano izquierda haciendo una "V". ¿Señal de victoria o saludo motero? No lo sé.
Junto al billete había un par de folios doblados. Al estirarlo vi que había un texto. Era un cuento, "Veritas liberavit vos", La verdad os hará libres... Tengo que admitir que el cabrón siempre ha sabido marcharse con estilo.
Quedamos en una cafetería céntrica y mientras ocupaba una mesa junto a la ventana le vi llegar en su moto. Abrazos y sonrisas.
-Cómo pasa el tiempo...
-Si, cada vez estás más calvo - me suelta.
-Tú sin embargo sigues igual de gilipollas.
Nos reímos. Pasamos del café y banalidades a una cerveza por los viejos tiempos. Se le veía cansado y ojeroso, pero feliz. Me contó que había dejado su trabajo. ¡Lo había dejado! ¡Voluntariamente! Tal y como están las cosas, como anda el país y él deja el trabajo... Siempre fue un "cabraloca".
La segunda cerveza empezó con un sabor amargo. "Enfermé", me dijo.
-Se me estaba a pudriendo el alma y ya no soportaba hacer mi trabajo. Estuve a punto, un día en el que perdí los papeles, de partirle la cara mi jefe. No aguantaba más. Me estaba muriendo por dentro. No dormía, no era capaz de tener un pensamiento positivo y amargaba a todo el que estaba a mi alrededor.
Otra cerveza más.
Le encantaba su trabajo. Era reportero. Iba con su cámara a todas partes. Nunca vi a un tío tan feliz de observar la vida a través de un visor. Le gustaba contar historias. Tenía el ideal de que la verdad tenía que ser mostrada, que su búsqueda debía motivarnos a todos. No podíamos conformarnos con una versión, busca, contrasta y ten tu opinión. Su pasión era desbordante y contagiaba a todos.
-Pero es el precio del soldado, ignorar los motivos del que da las órdenes y cumplirlas. comencé a ver mi cruda realidad, esa que tanto tiempo evité. Era un peón al servicio de los intereses y ninguno de esos intereses era contar la verdad. Sólo podía contar lo que les interesaba, sólo podía mostrar lo que ellos querían. La verdad tenía que ser contada a su manera.
-¿La manera, de quién?
-Del que paga.
Rechacé una cuarta birra. A mi edad tres cañas ya empiezan a nublar el sentido.
-Llegaron incluso a evitar que sacara un reportaje en el que estaba implicado uno de los clientes y podríamos perderlo. No importaba que más de veinte familias estuvieran afectadas por aquel asunto. Sólo importaba "El Cliente". Mi estado fue a peor. No dormía, sufría ataques de ansiedad... Sin mencionar que "El Cliente" paga cuando le place y nosotros seguímos chupándosela...
-¿Y qué hiciste?
-Lo único que podía hacer. Lo dejé.
-¿Así, sin más?
-Si. Se que puede sonar cobarde. Intenté luchar contra el sistema pero era una batalla en la que me vi sólo. Me golpeé contra una pared demasiado dura y allí me quedé. Tirado en medio de ninguna parte sin que mis compañeros "marines" me rescataran, como en las pelis. Me quedé solo.
Siguió un largo silencio mientras removía la espumilla de la cerveza. Nunca me imaginé que pudiera perder una batalla. Siempre fue un líder, con energía, no había asunto que se le resistiera.
-No te engañes. Como en las películas, el héroe perdido tiene una epifanía. Tuve mi "Deus ex machina". La lucha contra el titán me dejó abatido, pero abatido es un poco más vivo que muerto. Cuando caes de esa manera duele, créeme, es un sufrimiento horrible. Quedas en el suelo, impotente, sin fuerzas. Allí, con las heridas abiertas regando la tierra con mi sangre, tuve una revelación.
-¿Que?- pregunté excitado.
-Pensé -y se acercó un poco más - Que le den por culo a todos.
-¿Qué?
-Eso, a todos. Por el culo. El que quiera saber la verdad que la busque. Ahora yo busco mi verdad, para mi.
-Pero...
-¿Sabes a qué me dedico ahora?
-Ehm... No - estaba desconcertado.
-Ahora cuento historias, si. Cuento historias, invento mundos, personas buenas, malas, guapas, feas. Cuento grandes mentiras pero el que las lee llega a un acuerdo tácito conmigo y sabe que es mentira, pero se deja engañar. Pero al mismo tiempo, deslizo pequeñas verdades. Son como nanobots que se cuelan en su torrente sanguíneo y que, poco a poco, llegan al cerebro gestando ideas en sus mentes. Si consigo que una sola persona de las que leen lo que escribo reflexione, entonces habré ganado la guerra. La guerra contra la mentira y la manipulación. Esa guerra, amigo, no se gana en el campo de batalla. Hay que jugar sucio y atacar con escaramuzas, siendo rápido y certero. Atacando los objetivos de uno en uno. Es lento, pero llegará un día en que mi ejército tendrá miles, millones de soldados que sabrán ver y transmitir la verdad. Ese día dejaremos de ser esclavos. Yo pago.
Sacó un billete y lo dejó sobre la mesa. Cogió el casco y se puso la chaqueta. Yo pensaba en lo que me acaba de decir. El arranque de su moto me devolvió al mundo de los conscientes y tuve tiempo de ver cómo se alejaba levantando su mano izquierda haciendo una "V". ¿Señal de victoria o saludo motero? No lo sé.
Junto al billete había un par de folios doblados. Al estirarlo vi que había un texto. Era un cuento, "Veritas liberavit vos", La verdad os hará libres... Tengo que admitir que el cabrón siempre ha sabido marcharse con estilo.
sábado, 28 de diciembre de 2013
Batman salva la Navidad
Podría ser el título de un casposo especial navideño de Adam West, pero nada más lejos de la realidad. Es un cuento, algo más próximo a "Milagro en la calle 34" que a las andanzas del hombre murciélago Burtoniano.
Pero debo empezar por el principio: Soy un poquito friki (aunque no se me nota), tengo mi pequeña colección de figuras de super héroes y chorraditas varias. Hace tiempo mi hijo insistía en que le prestase una figura de Batman (Una de mis joyas de la corona) a lo que siempre obtenía un "No" como respuesta, tras explicarle que no eran para jugar (es una de esas estupidececes que hacemos los adultos: coleccionamos juguetes para no jugar con ellos...)
Tras mucho insistir, opté por prestarle otra de mis figuras del vigilante de Gotham, una pequeña con la que podría jugar, "siempre y cuando la cuidase y la volviera a poner en su sitio" (y de paso ir practicando eso de la responsabilidad).
El pequeño cumplía como un caballero su palabra: lo pedía, jugaba y lo devolvía. Pero un fatídico día ocurrió lo peor... El Batman había desaparecido. Yo le tuve que explicar que, a pesar de que no pasaba nada, no podría volver a prestarle nada pues tenía miedo de que no lo cuidase. Fue muy duro pero era necesaria la lección.
Se acercaba la Navidad y cuando organizamos el clásico ritual de escribir la carta a Papá Noel, fue el peque el que me dió una gran lección: Mi hijo le pedía al gordo de rojo una figurita de Batman ya que él había perdido la de su papá. Bueno eso y una tortuga ninja, Leonardo para ser exactos. Pues bien, el gordo cumplió y le trajo la figurita del hombre murciélago.
Anoche un amigo nos invitó a cenar en un restaurante y el pequeño llevaba su Batman (no lo suelta para nada). La cena fue agradable, buena comida, buena compañía pero al peque le venció el sueño. Cayó rendido y tras el café, nos marchamos a casa. Al llegar nos dimos cuenta que el niño no llevaba al justiciero... Se le había quedado en el restaurante.
Yo ya me veía cual Charcheneguer en "Un padre en Apuros" buscando un sustituto de su desaparecida figura. Mi mujer mantuvo la calma y probó a llamar al restaurante a pesar de que ya habían cerrado... Y se obró el milagro navideño.
El camarero le dijo que no cogían el teléfono después de cerrar, pero como había encontrado la figura de Batman supuso que los que llamábamos éramos nosotros... La encargada se la dejó a los empleados del turno de mañana para que pudiese ir a recogerla.
Es curioso como a día de hoy, alguien se encuentra un muñequito, un trozo de plástico carente valor (salvo el valor que tiene para mi hijo), y lo guarda para que el niño pudiese recuperarlo. Podrían no haberlo recogido. Podrían haberlo tirado o habérselo llevado para alguno de sus hijos, pero no. Ese hombre decidió coger el teléfono, cuando nunca lo hacen, porque pensó que para ese niño, para nosotros, aquel pedazo de plástico negro era importante.
Esta entrada está dedicada a ese Batman desconocido que sirve mesas en un restaurante y que a mi hijo le salvó la Navidad.
Pero debo empezar por el principio: Soy un poquito friki (aunque no se me nota), tengo mi pequeña colección de figuras de super héroes y chorraditas varias. Hace tiempo mi hijo insistía en que le prestase una figura de Batman (Una de mis joyas de la corona) a lo que siempre obtenía un "No" como respuesta, tras explicarle que no eran para jugar (es una de esas estupidececes que hacemos los adultos: coleccionamos juguetes para no jugar con ellos...)
Tras mucho insistir, opté por prestarle otra de mis figuras del vigilante de Gotham, una pequeña con la que podría jugar, "siempre y cuando la cuidase y la volviera a poner en su sitio" (y de paso ir practicando eso de la responsabilidad).
El pequeño cumplía como un caballero su palabra: lo pedía, jugaba y lo devolvía. Pero un fatídico día ocurrió lo peor... El Batman había desaparecido. Yo le tuve que explicar que, a pesar de que no pasaba nada, no podría volver a prestarle nada pues tenía miedo de que no lo cuidase. Fue muy duro pero era necesaria la lección.
Se acercaba la Navidad y cuando organizamos el clásico ritual de escribir la carta a Papá Noel, fue el peque el que me dió una gran lección: Mi hijo le pedía al gordo de rojo una figurita de Batman ya que él había perdido la de su papá. Bueno eso y una tortuga ninja, Leonardo para ser exactos. Pues bien, el gordo cumplió y le trajo la figurita del hombre murciélago.
Anoche un amigo nos invitó a cenar en un restaurante y el pequeño llevaba su Batman (no lo suelta para nada). La cena fue agradable, buena comida, buena compañía pero al peque le venció el sueño. Cayó rendido y tras el café, nos marchamos a casa. Al llegar nos dimos cuenta que el niño no llevaba al justiciero... Se le había quedado en el restaurante.
Yo ya me veía cual Charcheneguer en "Un padre en Apuros" buscando un sustituto de su desaparecida figura. Mi mujer mantuvo la calma y probó a llamar al restaurante a pesar de que ya habían cerrado... Y se obró el milagro navideño.
El camarero le dijo que no cogían el teléfono después de cerrar, pero como había encontrado la figura de Batman supuso que los que llamábamos éramos nosotros... La encargada se la dejó a los empleados del turno de mañana para que pudiese ir a recogerla.
Es curioso como a día de hoy, alguien se encuentra un muñequito, un trozo de plástico carente valor (salvo el valor que tiene para mi hijo), y lo guarda para que el niño pudiese recuperarlo. Podrían no haberlo recogido. Podrían haberlo tirado o habérselo llevado para alguno de sus hijos, pero no. Ese hombre decidió coger el teléfono, cuando nunca lo hacen, porque pensó que para ese niño, para nosotros, aquel pedazo de plástico negro era importante.
Esta entrada está dedicada a ese Batman desconocido que sirve mesas en un restaurante y que a mi hijo le salvó la Navidad.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
El Chorizo del que no hablamos.

El Menestro de Verdura habló en la revista Rolling Stone haciendo gala de su buenrollismo musical. Perlitas estupendas: "Los músicos deberían cobrar menos..." o "Veo a Rajoy como un Crooner..." (¿Por su voz profunda o por que son otros los que le escriben sus letras?) Me ha hecho gracia. Nada más. No entraré en debates políticos, de un lado o de otro, derechos de autor, legitimidad de los artistas... No, hoy quiero hablar de los chorizos y embutidos en general. No hay nada más rico que un buen bocata de embutidos, pero eso no quita que hoy se nos atragante el chorizo de turno. Unos con el grito en el cielo sobre una campaña publicitaria de una conocida marca de embutidos presuntamente española (el 70% de la empresa es de capital chino y mejicano...) por hacer apología de la S.F.S. (Siesta, fiesta y sangría) y de nuestra idiosincrasia castañuelil y panderetoide, donde ponemos en valor que los españoles somos lo más de lo más, por encima de cualquier otra cultura, porque somos lo que somos (signifique lo que signifique eso). Para ello hacemos gala de los tópicos que nos definen y aplicamos los tópicos que creemos que definen al resto. Ojalá mi país fuese como en el anuncio. Ojalá no hubiese currantes que se parten el lomo dieciséis horas al día a cambio de un precario jornal, ojalá no hubiese ese afán por silenciar las voces que se oponen, ojalá no hubiese ese afán por aborregar a nuestras generaciones venideras, ojalá no hubiese que hacer un examen de calidad para tocar en la calle y sacarse unos "lereles". Ojalá no hubiesen chorizos de estos que nos dictan cómo deberíamos vivir con cuatro duros. Ojalá predicaran con el ejemplo. Ojalá cerraran la puta boca y escucharan un poco más. Esos son de los chorizos de los que hay que hablar, esa casta de "embutidos" en coches oficiales que estipulan las normas bajo las que tenemos que sobrevivir mientras viven (ellos) por encima de nuestras posibilidades. Ojalá, como dijo Wyoming "trabajaran tres meses en una lavandería ganando seiscientos euros". Ojalá me despertara un día y descubriera que todo había sido un mal sueño.
martes, 15 de enero de 2013
Como dijo el mago...
Ando conmocionado por una increpación hacia mi persona en una conocida red social. El sujeto en cuestión, tras mentar a la madre que me parió, me mandó a freír chuchangas (su expresión fue más malsonante pero esta me hacía más gracia) y me excluyó de su red. En un primer momento me la trajo al pairo, teniendo en cuenta que el origen de semejante reacción está relacionada con mi anterior entrada "Mendigando un Like", pero minutos después la desazón me invadió.
¿Por qué he tenido que aguantar ese desprecio simplemente por ser honesto? Precisamente anoche, mi mujer y yo hablábamos de la honestidad. El mundo es extraño, todos buscan la verdad pero nadie tiene los cojones de soportarla. La piden, pero no quieren escucharla. Y hablo de la "VERDAD" entendida como la sinceridad sin malicia, sin ánimo de hacer daño. Pero claro, nunca hay que olvidar que la parte favorita del cuerpo de cualquiera es su ombligo. En resumidas cuentas, dicha persona me solicitó un "click" en el "like" de su "videoclip" (Con lo fácil que es decir en cristiano "dale al me gusta"
Yo, como siempre hago cuando cae una coerción de este tipo, vi el videoclip. Era una amalgama de filtros, efectos, sonido chirriante e imágenes caleidoscópico-lisérgicas que no tenían ni pies ni cabeza. Vamos, que no me gustó. Y no hice "click" en el "like" de su "videoclip". Y como las redes sociales son unas chivatas, este "amigo" (porque lo dice la red) observó que había visto el video, peeeero no le hice "click" en el puñetero "like".
Y me preguntó.
Y le respondí. Con un lacónico "Es que no me ha gustado".
Y me dice: ¿Y eso que tiene que ver? Tu haces "click" en el "like" y ya está.
Crují mis nudillos, esbocé una sonrisa maliciosa y posé mis deditos sobre el teclado. Y no puse nada. Bueno, algo si puse. Le dije que creía que si no me había gustado no le iba a dar al puto botoncito de los cojones (lo de "el puto bot..." lo pensé)
-¿Por?
El cursor parpadeaba instándome a rajar sin freno.
-Pues porque está claro. "Dale al me gusta". Pues no, porque no me ha gustado. Si le diera estaría mintiendo y mi madre me enseñó que decir mentiras está mal.
-Pues me cago en tu madre, gilipollas. Eres un egoísta de mierda. Anda y que te den por el culo.
Fin del asunto.
Aun flipo.
"Egoísta de mierda". Flipo
El egoísmo, cito de definición, "afirma que las personas deben tener la normativa ética de obrar para su propio interés, y que tal es la única forma moral de obrar, sin embargo permite realizar acciones que ayuden a otros, pero con la finalidad que el ayudar nos dé un beneficio propio tomándolo como un medio para lograr algo provechoso."
¿Qué beneficio obtengo no pulsando un "me gusta", o pulsándolo. ¿Me entrarán cosquillitas en la punta del perendengue? O tal vez me sentiré mejor persona. No, soy egoísta por ser honesto. Pues mira, honestamente (ya que no me diste la oportunidad de réplica) te voy a regalar unas zapatillas de ballet para que te vayas de puntillas a la mierda. Porque si ese es el aguante que tiene tu supuesto talento (que no talante) ante una posible crítica adversa, mejor dedícate a hacer macramé. Porque cuando te encuentres con alguien que te quiera joder hablándote de "la mierda que has hecho", posiblemente termines tu sufrimiento con las venas rajadas en una bañera. Si no estás dispuesto a que tu trabajo sea agredido, criticado, vapuleado y destrozado no te dediques al arte. Y para terminar esta terapia de desahogo termino igual que comencé:
NADA POR AQUÍ, NADA POR ALLÁ... ABRAKAQUETEFOLLEN.
P.D. Pido disculpas si he herido alguna sensibilidad lectoril ante semejante desbarrada.
P.D. de la P.D. El "Click", el "Like" y el "Clip" Te los metes por la papelera de reciclaje.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Mendigando un "Like"
Recuerdo que antes de que existiesen las redes sociales había concursos. Tu presentabas tu trabajo (escrito, video, pintura...) y un jurado valoraba (con más o menos tino) al merecedor de un premio. Ahora con el auge de "feisbucs", "tuíteres" y demases todo se reduce a mendigar "Me gustas" de tus (según tu red social) amigos. Ya no vale que hagas un buen trabajo, que tengas talento o ¡Qué cojones! que seas bueno en algo. No. Ahora hemos llegado a una nueva forma de prostitución perversa de lo que antaño fue talento. Da igual que lo que haga sea bueno o malo, que sea un truño o una joya; si consigo embaucar a suficientes "amigos" (llorando un poquito si hace falta) me puedo hacer con el premio fácilmente.
Pero está el otro lado: el del amigo víctima de la petición del "Like". La red social le obliga por amistad a pulsar el like y abandonar su propio criterio sólo "para echarle una mano a un colega". Pero pobre de ti como no des tu voto. Serás sometido a la Inquisición y al tercer grado y lo peor vendrá cuando digas que no has votado porque no te ha gustado el trabajo de tu amigo.
En las redes sociales se está llegando a la "amistad coactiva", te presionan para que des tu voto a algo por el mero hecho de ser un contacto más de la lista. En una ocasión participé en un certamen de este tipo. Una y no más pues creo que fomentan la frustración del autor al ver que sus rivales obtienen el reconocimiento no por la calidad de su obra sino por esos bichitos llamados "likes" molestos como ladillas. Sin embargo mi desazón no viene por haber "no ganado" (puesto que perdido no viene al uso ya que perder, no perdí nada) sino a la coerción, a la presión a la que nos vemos sometidos a diario en nuestra red social favorita con tantas peticiones de "Firma esto para salvar al tigre casposo de Birmania", "dame un like porque participo en un concurso de eructos" o "vota la foto de mi dedo gordo para ganar el concurso de churrogram".
Seamos sinceros, ni el tigre casposo de Birmania me importa (incluso dudo mucho que mi firma llegue a servir de algo más que para que alguien tenga mis datos personales), me la trae al pairo tu concurso de eructos y ,si llegara el caso, te votaría tras escuchar el resto de eructos y comprobar que el tuyo es el mejor. Y por descontado, habiendo estudiado fotografía no pienso darle un like a la foto de tu ñoño con un filtro sepia. Con esto ya estoy expuesto.
Torquemada, ya puedes venir.
lunes, 16 de abril de 2012
Lo que nunca te conté I
- Te mentí... - Eso es lo primero que de su boca sale.- Te engañé y no me siento bien por ello. Te obligué a crecer creándote unas espectativas de futuro, prometiéndote el cielo si seguías el plan establecido. Que podrías conseguirlo todo en esta vida porque sólo bastaba proponérselo. Te dije que no soñaras, que te mantuvieras firme , con los pies en el suelo. Te dije que la linea ya estaba trazada, que nosotros habíamos abierto el camino por ti y tan solo bastaba con seguir el sendero de baldosas amarillas hasta Oz. Te conté maravillas sobre el gran mago y de su gran poder. Y todo ese poder estaría a tu alcance pudiendo conseguir cualquier cosa que desees. Y me siento mal porque todo era mentira. Perdóname.- No te sientas mal - dijo apoyando una mano en su hombro - Siempre supe que mentías, pero era tu ilusión y no quería defraudarte. Recorrí el camino hasta la morada del mago que no era más que un farsante. Que todas las promesas de magia no eran más que cuentos para dormir. El camino de baldosas amarillas me llevó hacia el fin de tu gran mentira, solo que no es tu mentira: es la mentira de todos. Me dijiste que no soñara, te dije que no soñaría. Me dijiste que no tuviese miedo y te dije que no tendría miedo. Me dijiste que no me saliera del camino de baldosas amarillas y te dije que no lo haría... Te mentí, porque siempre he soñado y los sueños no me los pueden robar. Y he tenido miedo, porque el miedo me hace estar alerta. Porque no es malo tener miedo, lo malo es no saber que hacer con él. Te dije que no abandonaría el camino pero lo hice. Y descubrí el mundo. No es un mundo benigno, es peligroso, oscuro y traicionero pero esconde maravillas que ni tu ni otros han descubierto porque se limitaban a colocar baldosas de colores sobre lo que ellos creían que era la única vía. Pero el mundo es oscuro y luminoso, traicionero y confortable, horrible y hermoso. El mundo es una contradicción que se mantiene en equilibrio y tu y los otros lo habéis desequilibrado creando un único camino. Creando la dictadura del pensamiento único, no por maldad, sino por ignorancia al creer que ese era el mejor camino. Y llegué al castillo y conocí al gran mago, pero sus trucos no me sorprendieron porque eran solo eso: trucos. Yo he visto la verdadera magia, el prodigio de las personas que sueñan, de los que no siguen el camino establecido. Y no necesito a nadie que el final me de un corazón, ni el valor, ni el cerebro. ni siquiera que me lleve a casa, porque mi hogar es donde yo estoy. El corazón se consigue aprendiendo, sintiendo, soñando, fracasando... El valor lo ganas cuando luchas por lo que crees, cuando vences los contratiempos. El cerebro, en fin, tenerlo lo tengo tan sólo tuve que descubrir cómo usarlo, equivocándome y aprendiendo de mis errores. Si hubiese seguido vuestro camino no me habría equivocado, no habría sentido miedo y no habría tenido que pensar en como salir de los muchos atolladeros en los que he estado. El mago es una quimera, otra falacia más de vuestro "mundo perfecto". Pero yo lo supe y pude reconocerlo. Te agradezco que intentases ayudarme, protegerme, guiarme. Pero ese no es el camino. El camino es el de la experiencia propia y entiendo que, ya que sólo seguiste el camino, esa era la experiencia que me transmitiste. Pero, si tu quieres, ahora yo puedo mostrarte el mundo que he visto, puedo enseñarte miles de cosas, contarte mis experiencias y, si estás dispuesto puedo mostrarte otros caminos que harán que el mundo se equilibre de nuevo. Si estás dispuesto a ser el aprendiz, a olvidar tus prejuicios y a abrir tu mente, yo te mostraré cómo arreglar vuestros errores. Pero sólo si estas dispuesto a olvidar lo que sabes, dejar atrás lo que crees que sabes porque era el único camino. Va a ser difícil y vas a sufrir porque te mostraré cosas que nunca quisiste ver ya que nunca saliste del camino. Sin embargo también podrás ver maravillas, podrás ver la auténtica magia. Deberás soñar, sentir, amar, sufrir, temer y aprender. Pero sólo si tu quieres.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Recovery 1 (es decir: coger cosas viejas y ponerlas de nuevo)
Tengo abandonado el blog, lo confieso. Mea culpa (aunque yo prefiero mear orina, que mear culpa escuece). Sin embargo traigo un refrito de "Pensamientos Cervicales" de esos que me salen en momentos de inspiración y/o/u cabreo (Homenaje al Sargento de Historias de la Puta Mili). Pues hala ahí dejo el pastiche, mitad pastor alemán mitad caniche por si alguien saca algo de provecho:
-La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
-Carta al Partido Socialista Obrero Español y PS Canario.
Gracias por regalarnos este hermoso presente: cuatro años más de Feudalismo en canarias con el pacto con los nacionalistas. Por otro lado, me siento satisfecho de que en las filas del PSOE en Canarias aun quede gente con sentido común y hayan apostado por un cambio (bueno o malo, pero un cambio) en las islas que, al fin y al cabo, es lo que el pueblo quiere. Pero en lugar de ofrecer cuatro años por delante para hacer bien las cosas o demostrar que son igual de ineptos que los otros, nos hemos quedado con una nueva y renovada panda de pazguatoschupaboteslamefarolas.
Y hasta aquí el primer corta y pega de cosas viejas amiguitos. Hasta una próxima entrega.
-La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
Tyler Durden.
-¿Y qué vais a hacer? No sales a la calle porque te sientes solo, crees que serás el único que saldrá gritando y con el puño alzado mostrando tu indignación. ¿Qué puedo hacer yo contra todos ellos? Eso es lo que han conseguido, tanto definir al individuo y defender la individualidad como signo de identidad y al final hemos obtenido un ejército de clones aborregados conformes porque cada uno de ellos "se siente único". Freud habló de la estupidez de las masas, pero hoy existe algo peor: la estupidez del individuo. Cuando hemos sido una masa hemos hecho revoluciones, derrocado regímenes y cambiado el mundo. Han acabado con la visión de un mañana y ahora todos miran al "ahora". Pero las luchas se hacen para que los que vengan tengan mejores oportunidades que las nuestras, para nuestros hijos o nietos, porque nosotros salimos dispuestos a "morir en la lucha". Por desgracia, estos valores ya se han perdido, ya no hay sacrificios por un bien mayor, sólo importa el "YO".
Gracias por regalarnos este hermoso presente: cuatro años más de Feudalismo en canarias con el pacto con los nacionalistas. Por otro lado, me siento satisfecho de que en las filas del PSOE en Canarias aun quede gente con sentido común y hayan apostado por un cambio (bueno o malo, pero un cambio) en las islas que, al fin y al cabo, es lo que el pueblo quiere. Pero en lugar de ofrecer cuatro años por delante para hacer bien las cosas o demostrar que son igual de ineptos que los otros, nos hemos quedado con una nueva y renovada panda de pazguatoschupaboteslamefarolas.
Y hasta aquí el primer corta y pega de cosas viejas amiguitos. Hasta una próxima entrega.
sábado, 22 de enero de 2011
Ahora si que estamos jodidos.
Desde hace mucho tiempo, siempre hago mención a las futuras generaciones y su aborregamiento pactado en la sombra por un oscuro gobierno de oscuras intenciones (si, si, válgame la rebuznacia). Todo no pasaba de ser una conspiranoia más que añadir a mi lista de conspiranoias que me convertían en un conspiraoico, pero es que ahora, de primera mano me llega la información de la nueva estrategia del gobierno, que en lugar de miedo causa vergüenza. Ahora se va a evaluar a los profesores de la enseñanza pública, hasta ahí todo correcto, pero el colmo es que desde el ministerio se les ha informado a los profesores de los aspectos que se van a evaluar y, !Oh, qué sorpresa¡ son aquellos relacionados directamente con lo que reflejará el próximo informe PISA.
De modo que este gobierno, sin ningún pudor, invita a los profesores a "maquillar" los malos resultados que obtuvimos en el informe anterior.
Hubo un tiempo en el que la enseñanza pública era muy buena, tenía un nivel alto y aquella idea de la EGB y el BUP y el COU y la Selectividad no parecían tan malas. El que quería estudiar lo hacía y el que no, a picar piedras... Las aulas estaban pobladas en su mayoría por jóvenes que querían estar allí porque nadie te obligaba. No te regalaban los aprobados y el nivel lo marcaban los más adelantados. Se premiaba el esfuerzo, la iniciativa, el conocimiento... Los profesores no recibían las quejas de los padres porque su hijo suspendía, ese niño se quedaba sin veraneo y se pasaba los tres mese haciendo el cuaderno de Vacaciones Santillana (cagüen él). Si suspendías más de dos repetías y te tocaba pringar con los mismos profesores otro año más. Nuestros padres nos daban un cogotazo y aquello no se volvía a repetir; jugábamos en la calle, nos pelábamos las rodillas jugando en los riscos (un escupitajo, un puñado de tierra y a seguir corriendo). Cada día me doy cuenta que me voy pareciendo al abuelo Cebolleta y dentro de nada hablaré de "mis tiempos " y soltaré aquello de "Dices tu de mili".
Cada día me siento más alejado de las nuevas generaciones y, por desgracia no es sólo por la edad, nos va separando un abismo deconocimiento y libertad de pensamiento que le están robando a los nuevos jóvenes, privándolos de esperanzas y convenciéndoles de que es así porque "es lo que hay". Me siento lejos de las nuevas generaciones porque ya no veo espíritu de lucha, solo veo conformismo e "ir tirando".
Aun queda tiempo y podemos salir de esto, pero es necesario un cambio. Un cambio profundo que surge desde nuestro interior y lo va llenando todo. (Y aquí es cuando me pongo místico) Algunos lo estaréis sintiendo, primero comienza por una desazón, una inquietud. Entonces os empiezan a interesar cosas a las que antes no le prestabais atención. Vuestra forma de ver el mundo que os rodea comienza a cambiar y hay un "algo" dentro que quiere salir (y no son gases). Ese es el inicio del cambio y sois los únicos que lo sentís.
Veritas.
De modo que este gobierno, sin ningún pudor, invita a los profesores a "maquillar" los malos resultados que obtuvimos en el informe anterior.
Hubo un tiempo en el que la enseñanza pública era muy buena, tenía un nivel alto y aquella idea de la EGB y el BUP y el COU y la Selectividad no parecían tan malas. El que quería estudiar lo hacía y el que no, a picar piedras... Las aulas estaban pobladas en su mayoría por jóvenes que querían estar allí porque nadie te obligaba. No te regalaban los aprobados y el nivel lo marcaban los más adelantados. Se premiaba el esfuerzo, la iniciativa, el conocimiento... Los profesores no recibían las quejas de los padres porque su hijo suspendía, ese niño se quedaba sin veraneo y se pasaba los tres mese haciendo el cuaderno de Vacaciones Santillana (cagüen él). Si suspendías más de dos repetías y te tocaba pringar con los mismos profesores otro año más. Nuestros padres nos daban un cogotazo y aquello no se volvía a repetir; jugábamos en la calle, nos pelábamos las rodillas jugando en los riscos (un escupitajo, un puñado de tierra y a seguir corriendo). Cada día me doy cuenta que me voy pareciendo al abuelo Cebolleta y dentro de nada hablaré de "mis tiempos " y soltaré aquello de "Dices tu de mili".
Cada día me siento más alejado de las nuevas generaciones y, por desgracia no es sólo por la edad, nos va separando un abismo deconocimiento y libertad de pensamiento que le están robando a los nuevos jóvenes, privándolos de esperanzas y convenciéndoles de que es así porque "es lo que hay". Me siento lejos de las nuevas generaciones porque ya no veo espíritu de lucha, solo veo conformismo e "ir tirando".
Aun queda tiempo y podemos salir de esto, pero es necesario un cambio. Un cambio profundo que surge desde nuestro interior y lo va llenando todo. (Y aquí es cuando me pongo místico) Algunos lo estaréis sintiendo, primero comienza por una desazón, una inquietud. Entonces os empiezan a interesar cosas a las que antes no le prestabais atención. Vuestra forma de ver el mundo que os rodea comienza a cambiar y hay un "algo" dentro que quiere salir (y no son gases). Ese es el inicio del cambio y sois los únicos que lo sentís.
Veritas.
lunes, 13 de diciembre de 2010
(¿)El Fin del mundo(?)

Pregunta: ¿Se está acabando el mundo?. Porque... a decir verdad no hay más que conectar la caja estúpida y darse cuenta que el mundo conocido se está yendo al garete por correo urgente.
Reflexionando sobre la cantidad de desastres, muertes, y cosas chungas varias uno podría pensar que, efectivamente, no vamos a llegar al 2012. Sin embargo, hay una pequeña lucecita a modo de esperanza que se me alojó en mi materia gris: teniendo en cuenta en que vivimos en un mundo tan mediatizado (que tenemos información hasta en los relojes) donde prima la inmediatez y algo que ha ocurrido hace unas horas ya es pasado, puede (y recalco el puede) que el mundo ya estuviera jodido desde que el hombre es hombre, sólo que ahora nos enteramos más rápido de lo que ocurre al otro lado del planeta. Podría ser que este mundo estuviese reinado por el Caos y la Aleatoriedad de los acontecimientos y que estemos en esta bola flotante en el espacio por pura chiripa.
O por el contrario podría darse el caso de que el problema de nuestra Tierra sea el ser humano y que de verdad esté intentando quitarnos de enmedio como si de una infección se tratase.
Podríamos haber coexistido como especie en simbiosis con el planeta, y sin embargo cada vez nos comportamos como un parásito que hay que exterminar.
domingo, 25 de abril de 2010
Descargas en la red: Un nuevo berenjenal...(me explico)

Andaba naufragando por la red (yo no navego, es que me mareo en los barcos) y he visto varios debates entre representantes de la SGAE y defensores de las descargas en la red. Ambos esgrimian argumentos probablemente legítimos (en los que no voy a profundizar para no entrar en debate) se lanzaban culpas unos a otros sin llegar a una conclusión.
Dándole vueltas a mi babosa cerebral me hice un pequeño esquema con flechitas de colores y alcancé algunas conclusiones, que si bien no son definitivas, a lo mejor despejan un poco el panorama. Vayamos por partes:
Trabajo en el mundo audiovisual, escribo y en ocasiones compongo y por eso entiendo el concepto de los Derechos de Autor y de la legitimidad de recibir compensación por ese trabajo. No descargo de internet, sin embargo comparto archivos via P2P (la mula y esas cosas) amparándome en la resolución judicial de que no es constitutivo de delito intercambiar archivos. Por otro lado me considero un paladín en contra de la SGAE y aquí debo aclarar algo:
-Un par de veces, como autor, he pensado asociarme a la SGAE y proteger mis derechos, he acudido a sus oficinas y me he llevado su contrato para leerlo antes de firmar. Desde mi humilde opinión, asociarse a la SGAE no consigue más que hacer que una sociedad privada obtenga beneficios por tu trabajo bajo la excusa de proteger tus derechos. Para esto, existe el Registro de la Propiedad intelectual que se encarga de atestiguar que eres el autor legítimo de tu obra. Si descubres un uso ilegal de la misma tienes el derecho de tomar acciones legales respaldado por el Estado.
Meditando, pues, me di cuenta de quién en realidad se lucra a base de todo este tinglado: Las operadoras de teléfono. Nada más decir que pago más de ochenta euros por mi conexión de banda ancha teniendo en cuenta que la conexión en españa es la más lenta de Europa... ¿quienes son los piratas?
domingo, 18 de abril de 2010
¡Pandemia! (o Conspiranoia 1.0... y vendrán más)

No voy a aburrir con la perdiz mareada de la Gripe A, o los negocios de las farmacéuticas. Ni de si el VIH fue creado en el laboratorio. A decir verdad me quiero centrar en la verdadera pandémia que nos asola.
Desde niño fui un curioso, pero curioso de los cansinos, no paraba hasta que encontraba una explicación a mi duda que calmara mi necesidad de saber (lo que ocurría rara vez). Eso me generaba una frustración infantil (que Super Nanny dice que los niños deben aprender a frustrarse) y la sensación de que esos adultos a los que le debía respeto porque sí (y yo creía que el respeto se ganaba) eran más ignorantes que un paramecio.
No se si por cansancio o intencionadamente, ya en mi más tierna infancia mis padres tomaron la decisión de responder a mis preguntas con algo que me marcaría hasta hoy: búscalo en los libros.
Y lo hice. El último inventario de la biblioteca de mi padres contaba con más de un millar de libros entre ellos desde la literatura clásica y el teatro con joyas tales como El Quijote o La Divina Comedia, La vida es Sueño (ríete tu de Matrix), Los Miserables, enciclopedias, ensayos, poesía... Mis padres sin saberlo me convirtieron en Triki el Monstruo de los Libros. A excepción de Los Asesinos de Elia Kazan y Casa de Muñecas de Ibsen (lo leería más tarde) a mis trece años había devorado toda la biblioteca de mis progenitores (Incluyendo la Biblia, si, hay que leer de todo).
Siempre fui un bicho raro, cuando mis compañeros de clase durante el verano leían Teo va al Circo, yo me zampaba toda la bibliografía de Julio Verne y de postre la de Agatha Christie. Actualmente, por el tiempo del que dispongo (que no es demasiado) me leo en torno a tres libros por semana, no suelo mezclar que se me sube demasiado, y pese a ello, me siento un completo ignorante.
Dijo aquel señor con barba, que debía saber mucho aquello de "Sólo se que no se nada". Yo no llego a tanto, saber algo si que sé: puedo andar y hablar al mismo tiempo y manejar máquinas simples (mando a distancia, ordenador, aceleradores de partículas... lo último es una coña pero me hacía gracia)
Pues con todo esto llegamos al tema que me trae hoy aquí: el conformismo borreguil de las masas mediopensantes. Su filosofía se reduce a "es verdad que lo vi en la tele" y punto. Esa pandémia de la que hablo no es otra que la Ignorancia. Es verdad que un tonto puede ser más feliz, pero que queréis que os diga, a mí eso me suena a conformismo. Hay tanta incongruencia en el mundo y la gente no se pregunta:
- Oye, ¿y esto a qué viene?
Se limitan a recibir la información ya filtrada, masticada, digerida y regurgitada y tan panchos.
- ¿Quién inventó la radio? -pregunté a lo que Morgan Freeman me respondió
- ¿Quieres que te diga el nombre del que aparece en los libros de historia o el nombre del que realmente inventó la radio?
-Ambos - dije en un gesto chulesco
-Los libros dicen que Marconi la inventó, sin embargo usó más de diecisiete patentes de Tesla y sus estudios sobre emisión de radiofrecuencia y en los sesenta un tribunal dictaminó por fin que Tesla había inventado un dispositivo de radio quince años antes que Marconi, aun así este sigue apareciendo como el legítimo inventor.
Tras esta conversación ficticia con Morgan queda claro que no es mejor quien lee, porque los libros están llenos de mentiras o para ser menos radicales diré que tiene incorrecciones. El verdadero conocimiento está en la inquietud del que lo busca, el que lee, contrasta, compara y no se limita a encontrar una respuesta sino a plantearse nuevas preguntas.
Probablemente llegaré al fin de mis días sin el sentimiento de haber resuelto todas mis dudas, pero sí con la convicción de que al menos rasqué un par de capas de la mierda que cubre a la Verdad.
No se si todo esto tiene algún sentido o es un simple desvarío de insomne, no se si lo que voy a escribir es mio o lo leí en alguna parte, incluso puede que lo haya visto en alguna película (me suena a consejo sabio de Yoda) pero creo que el verdadero conocimiento no está en hallar la respuesta, sino en plantear las preguntas correctas. sólo de esa manera puede que nos acerquemos un poco más a la Verdad.
Veritas vos Liberabit
miércoles, 7 de abril de 2010
carta a los señores Numerati
Para empezar, voy a explicarme: los Numerati, según un escritor norteamericano, son un grupo de estadistas y matemáticos que hacen acopio de todos nuestros movimientos consumistas para crear un perfil matemático que prediga nuestros gustos, hábitos de compra etc. por medio de las tarjetas de crédito, tarjetas de puntos de gasolineras y comercios, webs que visitamos y así ad infinitum. Todo ello para bombardearnos con publicidad personalizada y adelantarse a nuestras intenciones de comprar lo que sea. Pretenden crear una suerte de mapa de ADN de cada consumidor. Pues sólo de pensar la de datos y operaciones matemáticas que tiene que estar haciendo un pobre señor para predecir mis erráticos hábitos, ya que también tiene ordenadores escrutando nuestros blogs, he decidido simplificarles la tarea.
Estoy en torno a la treintena, y soy socialista tirando a rojillo radical con tendencia a soluciones extremas más propias de un Villano de cómic que a un hombre de carrera con dos dedillos de frente. Mis hábitos de consumo son los siguentes: fumo cada vez menos, bebo una cervecilla de vez en cuando y salgo a cenar en ocasiones. No tengo pensado comprarme un coche y las ofertas en cosméticos me la sudan. No voy a viajar principalmente porque no puedo asi que ahorrense también ese tipo de publicidad.
Teniendo en cuenta mi poder adquisitivo, comprarme una pantalla de 47 pulgadas tampoco está dentro de mis prioridades. Podrian por favor ahorrarme también los molestos correos referidos a la funcionalidad de la pierna del medio: estoy contento en todos los aspectos. Y para terminar decir que si esos matemáticos se rompen la cabeza y usan potentes computadores para predecir lo próximo que voy a comprar les pregunto: ¿no sería más facil si me preguntan?
Estoy en torno a la treintena, y soy socialista tirando a rojillo radical con tendencia a soluciones extremas más propias de un Villano de cómic que a un hombre de carrera con dos dedillos de frente. Mis hábitos de consumo son los siguentes: fumo cada vez menos, bebo una cervecilla de vez en cuando y salgo a cenar en ocasiones. No tengo pensado comprarme un coche y las ofertas en cosméticos me la sudan. No voy a viajar principalmente porque no puedo asi que ahorrense también ese tipo de publicidad.
Teniendo en cuenta mi poder adquisitivo, comprarme una pantalla de 47 pulgadas tampoco está dentro de mis prioridades. Podrian por favor ahorrarme también los molestos correos referidos a la funcionalidad de la pierna del medio: estoy contento en todos los aspectos. Y para terminar decir que si esos matemáticos se rompen la cabeza y usan potentes computadores para predecir lo próximo que voy a comprar les pregunto: ¿no sería más facil si me preguntan?
jueves, 17 de diciembre de 2009
Buenas noches... ¿Hay Alien Ahi?

Anoche fue una gran noche. Fuimos al TEA al esperado estreno del cortometraje de Vasni J. Ramos "Buenas Noches", en el que tuve el honor de trabajar. Como no podía ser menos, el público se marchó con la agradable sensación que produce el ver un buen trabajo y yo, personalmente, volvía a casa con veinte kilos de orgullo. Probablemente esté mal que yo lo diga, pero Buenas Noches es el mejor cortometraje que he visto en mucho tiempo.
Pero no quedó ahí la cosa, el Supositorio nos deleitó con su "Hay Alien ahí?", un homenaje a la archiconocida saga del xenomorfo con malababacomehumanos que realizaron con motivo del 30 aniversario de la película y que se proyectó en el Fimucité de este año. Sobra decir que el despiporre entre el público asistente fue patente y que, una vez más los chicos de El supositorio nos deleitaron con otra de sus delirantes barbaridades y haciéndonos pasar un buen rato.
Entre los dos cortometrajes, nos ofrecieron en primicia los trailers de dos cintas que se estrenarán en 2010: Amania, de Oscar Martinez: una epopeya digna de Ridley Scott ambientada tras la crucifixion de Jesucristo; y Finding Hell de Xerach Cruz: un cortometraje bélico ambientado en el Irak moderno en el que un grupo de soldados en misión de rescate encontrarán algo más terrible que la muerte. Ambas películas estas rodadas con un gusto exquisito en la que brillan con luz propia los espectaculares efectos digitales, raros en este tipo de cine en el que normalmente se apuestan por temas más personales y profundos.
Mi Opinión:
Sinceramente, muchos podrán acusarnos de efectistas, comerciales y americanizados pero, honestamente, si nos vamos a hacer pajas mentales, hagámoslas a dos manos. Desde mi punto de vista el cine es entrenimiento y anoche tuvimos la prueba. Se pueden hacer buenos trabajos sin necesidad de redundar en "profundismos" que, a priori, no los entiende ni su puñetera madre. Yo veo (e intento hacer) cine para entretener, que para comederas de coco ya tengo a mi madre. No digo por otro lado que defienda el cine vácuo y simplón del que muchas veces hacen gala los USAnos, pero tampoco los alardes de maquiavelismos cerebrales que nos regalan algunos creadores de cortometrajes. Ni lo uno, ni lo otro. El término medio.
Anoche quedamos satisfechos y yo, más feliz que un tonto con un palo. Orgulloso de participar de "aquesta" locura y deseando meterme de cabeza en la próxima.
Gracias Chicos.
Pero no quedó ahí la cosa, el Supositorio nos deleitó con su "Hay Alien ahí?", un homenaje a la archiconocida saga del xenomorfo con malababacomehumanos que realizaron con motivo del 30 aniversario de la película y que se proyectó en el Fimucité de este año. Sobra decir que el despiporre entre el público asistente fue patente y que, una vez más los chicos de El supositorio nos deleitaron con otra de sus delirantes barbaridades y haciéndonos pasar un buen rato.
Entre los dos cortometrajes, nos ofrecieron en primicia los trailers de dos cintas que se estrenarán en 2010: Amania, de Oscar Martinez: una epopeya digna de Ridley Scott ambientada tras la crucifixion de Jesucristo; y Finding Hell de Xerach Cruz: un cortometraje bélico ambientado en el Irak moderno en el que un grupo de soldados en misión de rescate encontrarán algo más terrible que la muerte. Ambas películas estas rodadas con un gusto exquisito en la que brillan con luz propia los espectaculares efectos digitales, raros en este tipo de cine en el que normalmente se apuestan por temas más personales y profundos.
Mi Opinión:
Sinceramente, muchos podrán acusarnos de efectistas, comerciales y americanizados pero, honestamente, si nos vamos a hacer pajas mentales, hagámoslas a dos manos. Desde mi punto de vista el cine es entrenimiento y anoche tuvimos la prueba. Se pueden hacer buenos trabajos sin necesidad de redundar en "profundismos" que, a priori, no los entiende ni su puñetera madre. Yo veo (e intento hacer) cine para entretener, que para comederas de coco ya tengo a mi madre. No digo por otro lado que defienda el cine vácuo y simplón del que muchas veces hacen gala los USAnos, pero tampoco los alardes de maquiavelismos cerebrales que nos regalan algunos creadores de cortometrajes. Ni lo uno, ni lo otro. El término medio.
Anoche quedamos satisfechos y yo, más feliz que un tonto con un palo. Orgulloso de participar de "aquesta" locura y deseando meterme de cabeza en la próxima.
Gracias Chicos.
martes, 11 de agosto de 2009
Psicho o cómo la sociedad crea un asesino
¿Alguna vez habeis querido matar a alguien? Seguro que si. Los motivos dependen de cada uno, pero las ganas siempre salen. Yo no soy especial, soy humano y como tal tengo de vez en cuando esos impulsos asesinos que me llevan a desear la más atroz de las muertes a determinados individuos. Por suerte, estoy medianamente equilibrado y nunca llevo a cabo mis impulsos. Sin embargo hoy no creo que se capaz de reprimirme de no ser por que desconozco la identidad de mi víctima. Estoy lleno de odio, ira, rabia y un pelin de mala baba y todo por que un puto niñato pajillero sin vida social se divierte dando por el culo a usuarios de internet como un servidor. Se me ha colado un virus; no es la primera vez y probablemente no será la última. Nuestra "Menestra" de Incultura Sinde-scarga, se empeña en luchar contra las descargas "ilegales" y defiende el maldito canon, y mientras, estas ratas hijos de su puñetera madre campan a sus anchas por la virtualidad de la red de redes fornicando por la puerta de atrás a gente de a pie que tiene su ordenador en casa para trabajar. Si algún día tengo la suerte de cruzarme con uno de esos malnacidos a los que le falta un cromosoma, jactándose de haber creado un virus, os aseguro, que al día siguiente, saldré en todos los periódicos. Porque os juro le le provocaré el más terrible de los dolores y, no contento con eso, me mearé en su tumba. Menos luchar contra el P2P y acabemos con esa plaga de cucarachas rastreras cuyo único cometido es jodernos vivos.
viernes, 12 de junio de 2009
El tiempo pone a cada uno en su lugar.
Me gustaría creerlo, aunque dudo que sea una sana actitud sentarse a mirar como caen tus enemigos. Otra cosa es la actitud borreguil a la que nos han acostumbrado, aquello de poner la otra mejilla. No adiestraron como autenticos borregos en aquello del respeto al prójimo y hoy, cualquier mindundi que no levanta medio metro del suelo, es capaz de doblegarnos. Agachar la cabeza, esa es la seña identificativa de mi generación. Creíamos que estaban formando líderes del futuro, dirigentes del mañana y lo único que somos es un rebaño de mano de obra adiestrado para responder serviles a los dictados de un jefe. Estamos rodeados, arriba, están aquellos hippies desmelenados que cambiaron sus greñas por trajes y guardaron sus principios en una cajon junto a la shisha (pipa de agua); por debajo, y empujando con fuerza una manada de niñatos entre los que se destacan sólo dos grupos: los matones y los pringados.
-Hey, que yo no soy un matón - me dice uno de ellos.
-Claro pringado - respondo.
Y los peores, esos que de verdad son el enemigo en la sombra: mis coetaneos. Esos que tienen mi mismo nivel cultural, tenemos los mismos estudios (aun creíamos que una licenciatura servía para algo). Esos que se hace llamar amigos o colegas... esos, los peores.
Hartito me hallo de tener que sortear puñaladas que surgen de entre las cortinas de los "polonios de pacotilla" (véase Hamlet) y soportar estoicamente patadas en el "Ding-a-ling" (escúchese a Chuck Berry) y tener que esbozar un sonrisa y dar la mano derecha mientras con la izquierda me sostengo una bolsa de hielo para refrescar mi dolorida entrepierna. Hemos llegado hasta esa línea roja y de tí depende: la cruzas o sigues aguantando cariñosos puntapiés en el libro de familia. Yo ya la he cruzado y uno se siente estupendamente. Y no pienses en el qué dirán, te recuerdo que los hijos de puta son los que triunfan, pero ojo, hijo de puta si, pero con principios. Hay que ser un poco inteligentes, como dijo Sun Tzu en El Arte de la Guerra:
Someter al enemigo sin luchar es la suprema excelencia
-Hey, que yo no soy un matón - me dice uno de ellos.
-Claro pringado - respondo.
Y los peores, esos que de verdad son el enemigo en la sombra: mis coetaneos. Esos que tienen mi mismo nivel cultural, tenemos los mismos estudios (aun creíamos que una licenciatura servía para algo). Esos que se hace llamar amigos o colegas... esos, los peores.
Hartito me hallo de tener que sortear puñaladas que surgen de entre las cortinas de los "polonios de pacotilla" (véase Hamlet) y soportar estoicamente patadas en el "Ding-a-ling" (escúchese a Chuck Berry) y tener que esbozar un sonrisa y dar la mano derecha mientras con la izquierda me sostengo una bolsa de hielo para refrescar mi dolorida entrepierna. Hemos llegado hasta esa línea roja y de tí depende: la cruzas o sigues aguantando cariñosos puntapiés en el libro de familia. Yo ya la he cruzado y uno se siente estupendamente. Y no pienses en el qué dirán, te recuerdo que los hijos de puta son los que triunfan, pero ojo, hijo de puta si, pero con principios. Hay que ser un poco inteligentes, como dijo Sun Tzu en El Arte de la Guerra:
Someter al enemigo sin luchar es la suprema excelencia
jueves, 28 de mayo de 2009
Reportero I
Esta tarde han hallado el que suponen es el cuerpo de isabel Canino desaparecida en Tenerife hace dos meses. Yo volvía de cubrir el meeting de Rajoy por las elecciones europeas y me disponía a relajarme despues de un día de trabajo. Sonó el teléfono, era de la redacción: acabaan de encontar el cuerpo de Isabel - sal y te confirmo el lugar de camino - me dijeron. Cogí mi cámara y salí como alma que lleva el Diablo. A pesar de que informar es mi trabajo hay cosas para las que uno nunca está preparado. Una persona hallada sin vida, el escenario de un crimen, los familiares destrozados y yo mirando a través de mi visor como mero intermediario de la información. Y me quedo ahí como un voyeur observando por el objetivo, buscando las imágenes, las expresiones que mejor reflejen la situación.
- Mi trabajo es informar - me repito constantemente, pero ese tormento sigue ahí. Dejo de usar mi cámara como máscara y observo a mi alrededor. Mis compañeros de prensa. Veo algunos afectados, otros, más veteranos se mantienen impasibles, pero a lo lejos vislumbro una especie de moscas de la información, esos que tan de moda están, que no contentos con meter el dedo en la llaga, retuercen y echan sal. Ese es el conflicto.
-Mi trabajo es informar - repito una y otra vez. Y entre preguntas como: ¿que puede llevar a una persona a matar a otra? o ¿qué puñetas le pasa al ser humano? No puedo reprimir mirar de nuevo a esas moscas de la carnaza y sentir cierta repulsión.
- Mi trabajo es informar - me repito constantemente, pero ese tormento sigue ahí. Dejo de usar mi cámara como máscara y observo a mi alrededor. Mis compañeros de prensa. Veo algunos afectados, otros, más veteranos se mantienen impasibles, pero a lo lejos vislumbro una especie de moscas de la información, esos que tan de moda están, que no contentos con meter el dedo en la llaga, retuercen y echan sal. Ese es el conflicto.
-Mi trabajo es informar - repito una y otra vez. Y entre preguntas como: ¿que puede llevar a una persona a matar a otra? o ¿qué puñetas le pasa al ser humano? No puedo reprimir mirar de nuevo a esas moscas de la carnaza y sentir cierta repulsión.
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